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El sindrome burnout (o la sensación de estar “quemado”)– consiste en un trastorno físico y emocional provocado por el estrés crónico.

Al principio se hablaba sólo de estrés laboral, pero ahora se sabe que puede darse en cualquier contexto de la vida. Incluso en las mujeres que permanecen en casa. 

El sindrome burnout puede generar graves problemas como ansiedad, cambios de humor, agotamiento extremo e incluso depresión.

Las mujeres tenemos muchos roles. Somos madres, compañeras, jefas, empleadas, esposas, hijas, hermanas, mejores amigas, choferes, clientes, mentoras y cuidadoras de todos.

Tenemos una larga lista de tareas que hacer todos los días, tanto en la vida personal como en el trabajo.

Esa sensación constante de agobio puede un día, generarnos un grave problema.

Llega una momento en el que te sientes quemada de tanto trabajo, vacía por dentro… y con una profunda sensación de insatisfacción.

¿Qué mujer no ha sentido esto alguna vez en su vida?

A mí me sucedió hace varios años, tras un par de meses de viajes continuos. Un día no pude levantarme de la cama y una amiga me llevó al hospital.

Me recetaron antidepresivos para sacarme de la crisis. Por fortuna decidí no tomarlos, sino hacer un cambio más profundo en mi estilo de vida. Ahí aprendí que no tengo que ser Diana la Mujer Maravilla que quiere salvar al mundo, sino ser simplemente yo.

Cuando te enfocas en ser todo para todos, empiezas a perder la esencia de quién eres. Eso te lleva al estrés, al resentimiento, a sentirte abrumada y, por último, al temido agotamiento.

Hablemos ahora de cómo puedes prevenir el sindrome burnout

1. Concéntrate primero en tus necesidades

Cuando amanezca, atiende primero tus propias necesidades.

Una rutina matutina donde encuentres paz, tranquilidad y buena nutrición te ayudará a estar fuerte y centrada el resto del día.

Es tentador tomar el celular y revisar tus correos o las redes sociales. Yo todo el tiempo estoy batallando con esto.

Tú no lo hagas porque la forma en que comienza tu día es como continuará.

Así que, establece una rutina que cuide tu bienestar emocional y mental, así como tu cuerpo.

Considera lo siguiente como parte de tu rutina: tomar un desayuno nutritivo, unos minutos de meditación o yoga te relajarán y te enfocarán en ti.

Escuchar música o comenzar a bailar pueden ser cosas que te llenen de felicidad.

Es posible que tengas hijos en edad escolar y que tengas que ajustar la dinámica de tus mañanas. Por favor, busca estrategias diferentes para hacer que tus hijos se apuren a sus labores y puedan llegar a tiempo al colegio.

Nunca empezar un día con gritos y amenazas ha hecho que vivas el mejor día de tu vida.

2. El dormitorio es un santuario

Todas somos culpables de llevar nuestros dispositivos móviles a la cama (me incluyo). Probablemente tengas una lista de razones por las que crees que es tan importante mantenerte conectada.

Pero está comprobado que los aparatos electrónicos afectan un buen patrón de sueño. Cuando te sientes agotada por la carga de trabajo y la vida cotidiana, no hay nada mejor que dormir profundamente.

Por eso, hay que tener cero tolerancia con los aparatos eléctricos en la recámara. 

Esto es un pensamiento radical, lo sé, pero encuentra la forma de hacerlo. Te aseguro que te quedarás dormida más fácilmente.

Dormirás más profundamente e incluso te resultará más fácil levantarte por las mañanas totalmente fresca.

Una vez que estés arriba, desarrollarás tu rutina matutina sin que tengas la tentación de estar enchufada a tu teléfono.

3. Los descansos regulares son la clave

¿Cuándo fue la última vez que terminaste una taza de café cuando aún estaba caliente? ¿Cuándo fue la última vez que almorzaste tranquila o que tomaste un descanso fuera del fin de semana?

Una cosa es ser una mujer comprometida, formal y profesional, y otra cosa es pasarte por el arco del triunfo tus necesidades.

Es evidente que las mujeres que sufren el síndrome burnout (sensación de quemarse por dentro) no priorizan el arte del auto-cuidado.

No priorizan el descanso de su mente y su cuerpo. Y es absolutamente hacerlo para estar sana y de buen humor. 

Te daré un método efectivo para ser más productiva, descansar y enfocarte en tu trabajo.

Es la técnica Pomodoro. Consiste en establecer un temporizador y trabajar en ráfagas de 25 minutos y luego tomar un descanso de 5 minutos antes de comenzar el próximo ciclo de 25 minutos.

Usa esos 5 minutos para levantarte y moverte. Unas flexiones o posturas de yoga sencillas pueden ayudarte a activar tu cuerpo y a relajarte. Eso te ayudará a liberarte del sindrome burnout.

4. Usa los descansos para respirar

El estrés tiende a restringir tu respiración. Si lo dudas, presta atención a cómo respiras durante tus momentos más tensos. Te darás cuenta de que tu respiración es superficial.

 La respiración profunda es crucial para tu bienestar general. Por lo que te recomiendo que uses tus descansos para disfrutar de una respiración consciente.

Cierra tus ojos y enfoca tu atención en observar cómo respiras. Verás que muy rápido tu mente se aquieta y percibes una agradable sensación de bienestar.

5. Muévete para sentirte bien

Si eres consciente de todo lo que tu cuerpo hace para mantenerte viva y en equilibrio, deberías agradecérselo.

La mejor forma de hacerlo es con el movimiento.  

No importa si quieres hacer yoga o baile, caminar o andar en bicicleta. Moverte te ayudará a aliviar la tensión y a mejorar tu estado de ánimo. Cuando una mujer ocupada presenta el síndrome burnout tiene dificultades para equilibrar sus emociones.

Cualquier tipo de ejercicio te dará un impulso de endorfinas y te hará sentir mejor. Incluso 10 minutos de actividad física son suficientes para mejorar tu estado de ánimo y dejar de ser la gruñona de la casa o la oficina.

Aquí tienes una guía para aprender a ser constante en el ejercicio.

 

6. Establece límites

En serio, debes aprender a respetar tu tiempo y tus prioridades. Si no lo haces tú, nadie lo hará.

Establece límites en tu vida personal y en el trabajo. Sé firme cuando alguien quiera invadir tus límites. No necesitas justificar por qué lo estás haciendo. Mereces ser una persona que cuida de sí misma. Así que, sé una fiera defendiendo tus prioridades y deja de complacer a todo el mundo.

El sindrome burnout es totalmente prevenible y tratable. Requiere un esfuerzo bien planeado y deliberado.

¡No te dejes atrapar por el vórtice de una vida ocupada, cuando te ignoras a ti misma y a tus necesidades, el cuerpo te cobra una factura muy costosa, para que le hagas caso.

7. Busca ayuda

Una de las características del sindrome burnout es el aislamiento. Cuando te sientes quemada no tienes ganas de salir con amigas, ni de acercarte a tu pareja (en caso de que la tengas).

El apoyo de la gente que te ama es indispensable para tu recuperación. Aunque no tengas ganas, procura hacer vida social con gente nutritiva.

La ayuda de un coach puede ayudarte también a manejar el sindrome burnout. Si te interesa recibir un acompañamiento CONTÁCTAME y hablemos de ti y de cómo puedo ayudarte.

Tu bienestar depende absolutamente de ti y de nadie más. Haz algo hoy mismo para recuperar tu balance.

Antes de despedirme quiero pedirte que me comentes abajo en los COMENTARIOS, si alguna vez te has sentido «quemada» o si en este momento estás viviendo una crisis de agotamiento y de cansancio. En tal caso, ¿qué estrategias pondrás en marcha para recuperar tu balance?

No olvides compartir este artículo de sindrome burnout con alguna mujer que esté experimentando este estado de agotamiento extremo, gracias por compartir.

 

Para tu bien,

Diana Alva

Health Coach

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