Hay una etapa de nuestras vidas en las que las mujeres cumplimos muchos roles.

Somos madres, parejas, jefas, empleadas, colegas, hijas, hermanas, mejores amigas, clientas, choferes, coaches, porristas, mentoras y cuidadoras de todo el mundo. En especial, nuestra vida gira entorno a nuestros hijos.

Los hijos siempre son una bendición.

Pero cuando te enfocas en ser todo para todos, comienzas a perder tu identidad como mujer. Eso conduce al estrés, al resentimiento, a los sentimientos de estar abrumada y finalmente, al temido agotamiento físico y mental.

Si además del trabajo en casa, trabajas para alguien más, el estrés de la vida laboral hace que tu cuerpo se sienta desbalanceado y si a nivel inconsciente sientes culpa por dejar a tus hijos al cuidado de otros, se complican las cosas…

Esa falta de balance en la vida en la etapa de crianza, puede llevarnos a sentir agotamiento e infelicidad. Por ello, debemos hacer un alto para evaluar la situación y establecer nuevas prioridades y hábitos para recuperar nuestro balance.

A continuación te daré 6 recomendaciones que te ayudarán a recuperar tu bienestar, te darán claridad para educar hijos felices y te brindarán mucha energía para trabajar eficientemente, sin sentir culpa.

6 consejos para las mamás muy ocupadas

Enfócate en tus necesidades primero

Cuando despiertas cada mañana debes hacer algo para ti. Cuando suena el despertador es tentador entrar directamente en la acción, pero no debes hacerlo. ¿Por qué? La manera en la que comienzas tu día determinará la forma en la que transcurrirá el resto del día.

Si comienzas apurada, sentirás estrés y tensión a lo largo del día. Aquí lo más importante es que te des el tiempo para establecer una rutina matutina que cuide de tu bienestar emocional y mental, al igual que tu cuerpo físico.

Considera levantarte mínimo de 10 minutos antes (si te dedicas 30 o 60 minutos sería genial). Comienza agradeciendo las bendiciones que te ha dado la vida y escribe tu intención para el día en tu diario. Ese sentimiento de amor y conexión, hará que comiences tu día con intención y no reaccionando a las demandas de la vida cotidiana.

Como parte de tu tiempo para ti procura hacer una mini-meditación, un poco de ejercicio o estiramientos, tomar un baño consciente, preparar un té y beberlo con calma, hacer un rico y nutritivo desayuno o hacer cualquier cosa que te llene de felicidad y que no te estrese.

¡Qué diferente es empezar el día con el pie derecho y no a las carreras y gritándole a tus hijos que se apuren porque se les hace tarde!

Duerme como si fueras un bebé

El dormitorio es un santuario, pero casi nadie lo ve así. Casi todas las mujeres tratamos de escaparnos de nuestros retos diarios llevándonos la tecnología a la cama (celular, computadora o tv). Las noticias e información que vemos en esos aparatos casi nunca son gratas. Es más, nos ponen de malas, nos preocupan o nos causa enviadia ver que a alguien le va mejor que a nosotras, o que alguien está disfrutando un viaje o se ve espectacular.

Cuando te despiertas después de cargarte de energía negativa sientes que no descansaste bien… Probablemente busques su teléfono antes de hacer cualquier otra cosa, ya sea para revisar los correos electrónicos o ver las últimas noticias en las redes sociales.

¡Eso es la peor manera de comenzar el día!

Lo que te voy a pedir a continuación es radical, lo sé, pero encuentra la manera de dejar tu teléfono móvil fuera del dormitorio. Dormirás más fácilmente, dormirás más profundamente e incluso encontrarás que al levantarte por la mañana verás el día con una nueva perspectiva, incluso aunque tengas en puerta el día más ocupado en semanas

Las pausas regulares son clave

¿Cuándo fue la última vez que tomaste una taza de café o té y la disfrutaste tranquilamente? ¿Cuándo fue la última vez que comiste el almuerzo tranquila o incluso tomaste un descanso sin sentir culpa por dedicarte a ti?

Una cosa es ser una mamá súper responsable y otra cosa es ignorar tus propias necesidades.

Un método efectivo para asegurarte de obtener descansos adecuados y concentrarte en tus ocupaciones profesionales es la técnica Pomodoro.

¿Qué es eso?

Es un método de manejo del tiempo en el que usas un temporizador (tu teléfono móvil funciona) y estableces trabajar en periodos de 25 minutos y luego tomar un descanso de cinco minutos antes de comenzar el siguiente ciclo de tareas.

Usa esos cinco minutos para levantarte y ponerte en movimiento. Verás que puedes rendir mejor, harás más cosas en menos tiempo y te sentirás físicamente más fresca.

Mini descansos para respirar profundamente

El estrés tiende a hacer más corta la respiración. Cuando estamos tranquilas respiramos más profundamente. La respiración pausada y profunda es crucial para tu bienestar general. Te sugiero que tus descansos de la técnica Pomodoro los uses para disfrutar de un poco de respiración profunda.

Cierra los ojos y concéntrate en respirar largo y profundo. Eso te ayudará a balancear tu energía y aquietará tu mente mientras estás con la persona más importante: TÚ.

Muévete para sentirte bien

No importa si se trata de yoga o de bailar, caminar o andar en bicicleta, si haces que tu cuerpo se sienta bien moviéndose, deberías hacerlo más a menudo. El ejercicio te ayudará a aliviar la tensión y a mejorar tu estado de ánimo.

Cualquier tipo de ejercicio te dará un impulso de endorfinas y te hará sentir mejor. Incluso 10 minutos de actividad son suficientes para mejorar tu estado de ánimo. Imagínate llegando a casa feliz y con energía para disfrutar tu vida con tus hijos… quizá quieras jugar con ellos o llevarlos al parque.

Establece límites

En verdad, se trata de respetar tu tiempo y tus prioridades, porque si no lo haces, ¿quién lo hará? Establece límites con tus seres queridos y sé asertiva mientras se los comunicas (esto incluye a tu pareja).

Mereces tener un espacio personal de autocuidado en el que te dediques a nutrirte en todos los aspectos. Cuando estás llena por dentro puedes darle más a tus seres queridos.

Los hijos demandan mucho de nuestro tiempo, entre más pequeños más tiempo requieren. Pero si no te cuidas y te pones como una prioridad te sentirás estresada y “quemada”.

Una mamá estresada es más fácil que explote con los berrinches de los hijos y hasta puedes llegar a las peleas, los gritos o las amenazas. Todo eso genera un caos en casa y a nadie le beneficia.

Por eso, darte tiempo para ti es muy importante. También puedes buscar ayuda para educar eficientemente a tus hijos y convertirte en una mamá efectiva y feliz.

Para tu bien,

Diana Alva

Health Coach

Pin It on Pinterest

Share This