Lo que compras en el supermercado está directamente relacionado con tu salud. En este artículo te daré consejos para que tus compras en el supermercado sean intencionales y bien pensadas y no te dejes manipular por las estrategias de mercadotecnia de las grandes cadenas de supermercados.

En una ocasión estaba haciendo mis compras en un supermercado y de repente me di cuenta de que un tipo me seguía por los pasillos.

Cuando terminé de elegir los productos que tenía anotados en mi lista de compras me dirigí a las cajas. Ahí me alcanzó el tipo y me puse un poco nerviosa. Pero de inmediato me dijo algo que me sorprendió y supe que no había nada de qué preocuparse.

Me dijo: “al ver tu carro de compas se nota que eres una persona saludable”. Yo le sonreí y me le quedé mirando a los frutos rojos, la espinaca y la avena que llevaba.

Ese comentario me hizo darme cuenta de que en todo momento estamos mostrando el estilo de vida que llevamos en nuestra vida diaria. Efectivamente, tan sólo de mirar el carrito de las compras del supermercado puedes darte cuenta de si a esa persona le gusta cocinar o le gusta la comida pre-cocinada y práctica.

Puedes notar si es aficionada a los postres, pasteles y bollería o si prefiere comprar alimentos enteros y reales. Si tiene creencias de que los productos light o “cero calorías” son buenos para perder peso…

Y es que somos lo que repetidamente hacemos. Los hábitos de consumo en el supermercado van a determinar en gran parte tu salud y la de las personas que dependen de tus elecciones como tus hijos y tu pareja.

“Eres lo que comes” es una frase muy cierta. Yo le agregaría Eres lo que compras porque eso es lo que comes”. Y es que hay un 90% de probabilidades de que te comas lo que compras en el supermercado. Si llevas galletas y helado a casa, es casi un hecho que terminarás comiéndolos. Ahí está la importancia de volvernos más conscientes de las compras en el supermercado.

Ir al supermercado se ha convertido en una actividad rutinaria para muchas personas, en especial para las mujeres que nos encargamos de la alimentación de nuestra familia.

Hacer compras inteligentes en el supermercado suele ser un reto para la mayoría. Estos lugares están diseñados para que compres más de lo que necesitas. La gran mayoría de los artículos son productos procesados y cuesta trabajo no salir con algo que no estaba en la lista de compras.

Antes de volverme health coach y consejera de estilo de vida saludable, desconocía las estrategias de mercadotecnia que implementan en un supermercado. Ahora que he profundizado más en el estudio de cómo tomamos decisiones, quiero compartir contigo tips y estrategias para no hacer compras inconscientes y elegir con mejores criterios.

Un paseo por el supermercado

El tour por el supermercado comienza con las ofertas. Eso le encanta a tu cerebro y lo predispone a que la aventura de las compras va a ser emocionante.

Luego encuentras la zona de la comida saludable donde hay frutas y verduras frescas. Al elegir varios de estos productos tu cerebro se queda tranquilo de que estás siendo saludable.

Después te llevan por los pasillos externos donde se encuentran carnes, comida preparada, la sección de lácteos, yogur y congelados. Aquí están mezclados tanto productos de buena calidad como los que sería mejor solo mirar de lejos.

Si estás a dieta posiblemente elijas los productos light o los bajos en calorías o desgrasados… (luego te hablaré de por qué esto es un error).

Si te encuentras con las demostradoras de productos es difícil que digas no a las pruebas del jamón en promoción o el nuevo yogurt de tu marca favorita o las tostaditas con sabor a queso, etc.

Para seguir, vienen los pasillos centrales que representan la zona más amplia del supermercado y la de mayor peligro para tu salud y los tuyos. Aquí es donde encuentras la comida procesada, empacada y lista para llenar tu carrito de cereales de caja, leches saborizadas, refrescos, bolsas de papas o botanas.

También se encuentran las “tan convenientes” comidas rápidas como sopas instantáneas, avena en 1 minuto, latas que en un abrir y cerrar de ojos ya tienes una comida lista, etc.

Cuando llegas a las cajas todavía te queda una batalla que librar en tu mente. Te debates decidiendo si llevas la bebida sabor exótico que están promoviendo o los chocolatitos que les gustan a tus hijos, o qué tal unas golosinas para matar el hambre entre comidas.

Cuando la cajera después de haber marcado toda la mercancía te da el total te asustas. Pero por pena te aguantas y terminas dando la tarjeta de crédito para que te hagan el cargo.

Total, sales del supermercado con un montón de cosas que no estaban planeadas ni te ayudarán a volverte más saludable y para colmo de males, cuando te llega el estado de cuenta tienes que pagar cosas que ni querías.

Todo este paseo por el supermercado está repleto de estímulos que los mercadologos manipulan para que compres más de lo que necesitas.

Trucos de mercadotecnia aplicados a las compras en el supermercado

Vamos con los más conocidos…

Poner los productos que quieren vender más a la altura de tus ojos. A los niños le ponen a su altura las cajas de cereales repletos de azúcar que contienen la imagen de su super héroe para que quieran llevarlo a casa.

Este paseo está diseñado para que tu músculo de la voluntad se vaya agorando a medida que recorres el supermercado y al final pongas más artículos diciendo “qué más da”, “qué tanto es tantito”, “me merezco darme un gusto”.

Y darse un gusto de vez en cuando no perjudica tu salud, pero cuando lo haces de forma rutinaria puede tener consecuencias importantes que te alejan de tus objetivos de salud y peso.

Ahora que ya sabes que hay muchas fuerzas externas impulsándote a que compres lo que no te conviene es hora de aprender a hacer compras en el supermercado de forma más inteligente.

Tips hacer mejores compras en el supermercado

 

1) Planifica

Antes de comprar, decide las comidas y refrigerios que necesitarás preparar para ti y tu familia. Esta es la clave para hacer las compras. Verifica los alimentos que ya tienes en casa y después haz una lista de alimentos por comprar. Y por favor, apégate a la lista.

Para planear las recetas piensa en algunas que incluyan verduras, cereales integrales, carnes bajas en grasa, frutas, aceite de oliva, semillas y leguminosas. Elige frutas y verduras de temporada, que además de deliciosas te ayudarán a cuidar el presupuesto. Conviene planificar las comidas para una semana o 3 días, depende de tu preferencia y de tu disponibilidad de tiempo.

También puedes preparar el doble de una receta para dividir porciones y luego congelarlas para los días complicados para cocinar.

Las primeras veces que lo hagas, parecerá mucho trabajo. Sin embargo, la recompensa vale el esfuerzo, y lograrás completar el proceso de planificación cada vez más rápido.

 

2) No compres cuando tienes hambre

Es tan simple este consejo y tan efectivo que cualquiera puede ver el resultado. Cuando tenemos hambre por lo regular escogemos alimentos listos para consumir (procesados) que por lo general no son muy saludables, además es fácil ignorar la forma de preparación y la calidad de los ingredientes con los que fueron preparados. Come un refrigerio o colación antes de ir al súper o al mercado para no caer en la tentación.

Un tip adicional es que voy al supermercado después de hacer ejercicio y haber comido algo. Cuando haces ejercicio te quieres cuidar y es más sencillo elegir comida saludable para ser congruente con tu práctica de ejercicio.

 

3) Sigue el camino saludable, el camino externo

Por lo general, los pasillos externos tienen alimentos frescos como carnes, frutas y verduras. Mientras que en los pasillos internos encontrarás alimentos muy procesados como enlatados, galletas y refrescos. En la mayoría de los casos, entre menos alimentos escojas de los pasillos de en medio, más nutritiva será su dieta.

 

4) Lleva la lista a la tienda y no te desvíes de ella

Vas a ahorrar mucho dinero al no realizar compras por impulso. Además, vas a apegarte con más facilidad a una alimentación saludable. Si te cuesta trabajo comprar lo que viene en la lista, elige un solo producto fuera de la lista para mantener la flexibilidad y las compras bajo control.

Cuando te encuentres con ofertas pregúntate ¿Esto lo compraría, aunque no estuviera de oferta? Si es un alimento de tu canasta básica, cómpralo. Si no lo es, simplemente ignora la oferta porque si lo compras no estarás ahorrando nada sino gastando.

 

5) Dedica un tiempo para leer las etiquetas

Aquí puedes encontrar una GUÍA PARA LEER ETIQUETAS. También guíate por las siguientes recomendaciones:

  1. Revisa el contenido de fibra de los cereales, panes y granos. Un alimento con al menos 5 gramos por ración es una buena fuente de fibra.
  2. Revisa cuánta grasa y azúcar hay en una ración. Cada 5 gramos equivalen a una cucharadita. Algunas bebidas pueden tener hasta 60 gramos de azúcar, es decir 12 cucharaditas. Este tip es bastante bueno para visualizar cantidades y evitar el azúcar en exceso.
  3. Las frutas y verduras congeladas, aunque no son mi primera elección, ya que las prefiero frescas y crudas, cuando tengo complicaciones de tiempo me sacan del apuro pues son muy prácticas. Puedes agregar estas verduras a sopas y guisados para aumentar su valor nutritivo.

Finalmente, quiero compartir contigo mi lista de compras en el supermercado. Aunque prefiero comprar muchos de mis alimentos en mercados locales, también compro algunos productos en el supermercado.

 

Mi lista de compras en el supermercado

  1. Arroz salvaje o integral
  2. Avena natural
  3. Semillas de linaza
  4. Nueces
  5. Almendras
  6. Arándanos
  7. Frijol
  8. Pan integral con granos enteros
  9. Queso panela orgánico
  10. Yogurt natural orgánico
  11. Alegrías de amaranto
  12. Frutas de temporada: mango, piña, plátano, naranja, limones, mamey, duraznos, manzanas, ciruelas
  13. Verduras: col, lechuga, apio, espinaca, zanahoria, cebolla, jitomate, chiles verdes, pimientos, jícama, pepino, betabel, germinado de alfalfa y trigo, jengibre, ajo, tomate verde, rábanos
  14. Aceite de oliva, vinagre balsámico
  15. Especias y hierbas aromáticas
  16. Huevo orgánico
  17. Té verde

 

Como verás, prefiero comprar la mayor parte de alimentos naturales o mínimamente procesados, mi carrito siempre va lleno de frutas y verduras de todos los colores y granos y cereales integrales.

Te animo a hacer un análisis de tu carrito de compras para descubrir qué tan saludables son los alimentos que compras

  • ¿Qué descubriste?
  • ¿Crees que podrías sustituir algunos alimentos muy procesados por otros más naturales y saludables?

Tal vez hasta descubras que la cuenta de la compra disminuyó 😉

Te deseo felices y saludables compras. Si te gustó el artículo, compártelo y déjame abajo un comentario.

Hasta pronto.

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