Comer sano en el trabajo es uno de los mejores hábitos que puedes crear para promover tu salud a largo plazo. Después de todo, es el lugar donde transcurre la mayor parte de nuestra vida, cuando estamos despiertos.

Tu trabajo puede hacer que engordes, que seas una persona sedentaria y que envejezcas más rápido de lo que te gustaría 🙁

Al menos eso fue lo que me sucedió a mí.

Trabajé 15 años en una empresa farmacéutica como ejecutiva. La mayor parte de mi tiempo la pasaba sentada frente a mi computadora, en juntas, viajando o en comidas con clientes y compañeros de trabajo.

En ese tiempo no cocinaba, por lo que no llevaba lunch a la oficina. Las salidas a comer con mis compañeras de trabajo eran al área de comida rápida de una zona comercial cercana.

Me encantaba participar de las celebraciones de cualquier tipo de acontecimiento con pastel o comidas. Con frecuencia salía con mis compañeros después del trabajo, a algún bar para quitarnos la tensión y el estrés, luego de una semana pesada de trabajo.

Por supuesto, los fines de semana estaba tan cansada que de ninguna manera pensaba en hacer ejercicio.

No me daba cuenta de que mis malos hábitos de alimentación y la falta de ejercicio, estaban haciendo que cada año subiera un poco de peso. Todo esto pasaba sin sin darme cuenta. Hasta que un día, la empresa contrató a un grupo de médicos y nutriólogos para hacernos una evaluación física y de salud.

¡Oh, sorpreeesa!

Mis resultados indicaron que estaba en el límite del sobrepeso y la obesidad.

Mis análisis de sangre mostraban altos los triglicéridos y no fui capaz de tocarme las puntas de mis pies cuando el entrenador físico me lo pidió.

Ese fue el momento en el que tomé consciencia de cómo había dejado que un ambiente poco saludable influyera tan fuertemente en mi estado salud.

Estaba triste y preocupada, pero esa dosis de realidad y de miedo a enfermarme de algo más grave, me impulsaron a hacer un cambio.

Comencé a cambiar mis hábitos de alimentación practicando los consejos para comer sano en el trabajo que te compartiré a continuación. Los resultados han sido maravillosos y finalmente encontré la forma de seguir trabajando y estar saludable y en un peso adecuado.

Para empezar, te preguntaría ¿cuánto tiempo de tu día lo pasas en el trabajo?

En términos generales la mayoría de personas pasan cuando menos entre 8 y 10 horas. Sin contar los trayectos. Muchas personas desayunan y almuerzan en el trabajo. También comen snacks o colaciones a lo largo del día.

Definitivamente el lugar de trabajo influye directamente en los hábitos alimenticios que desarrollas alrededor de tu actividad laboral. Es inevitable.

A muchas empresas lamentablemente no les interesa incorporar espacios adecuados ni promover buenos hábitos para que los empleados sean saludables y se sientan muy bien. Esto sucede porque desconocen que la productividad de sus colaboradores está directamente relacionada con su salud, su estabilidad emocional, su vitalidad y su estado físico.

Muchos centros de trabajo no son saludables porque:

  • Carecen de espacios para tomarse pequeños y reconfortantes descansos para recargar energía y continuar con el trabajo. Cuando tienes un trabajo intenso, es necesario hacer pausas para quitarte el estrés y la tensión. Esto te permite seguir trabajando sin que baje tu rendimiento.
  • Los espacios al aire libre son escasos y cuando existen, desafortunadamente son tomados por los fumadores y en lugar de aire fresco, respiramos bocanadas de humo de tabaco.
  • Muy pocas empresas tienen como valor la salud de sus empleados. Es raro encontrar empresas que tengan programas continuos de promoción a la salud y prevención de enfermedades como diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y síndrome metabólico (colesterol y triglicéridos altos y obesidad).
  • Existen máquinas vendedoras de comida basura y latas de refrescos y jugos industrializados en lugar de ofrecer agua natural en abundancia.
  • La cultura de comer pastel para festejar el cumpleaños de algún compañero de trabajo está muy extendida. También son frecuentes las reuniones después de la oficina para celebrar el ascenso de un compañero y generalmente en estas ocasiones donde la comida rápida y el alcohol están tan disponibles, es fácil perder el control, llegando al exceso.
  • Hay un montón de opciones no saludables para aquellos que no alcanzaron a desayunar en su casa. Casi siempre hay una persona que puede conseguir para los demás tacos, tamales, sandwiches, galletas, y comida rápida.

¿Cómo comer sano en el trabajo aunque el entorno no lo sea?

En primera instancia hay que asumir la responsabilidad de que tu salud y bienestar exclusivamente depende de ti. Por más que el ambiente sea desfavorable, podemos influir en él y tomar mejores decisiones a la hora de comer y ser saludables. No debemos dejarnos influir por el ambiente, por los compañeros de trabajo, por la prisa y la tensión. Está en juego tu salud y bienestar.

Es posible comer sano en el trabajo. Es cuestión de hacer cambios pequeños pero consistentes.

A continuación te daré 10 consejos que te ayudarán a comer sano en el trabajo. Si los aplicas podrás perder peso y estar saludable, aunque te encuentres trabajando y el ambiente esté en tu contra.

10 Consejos Para Comer Sano En El Trabajo

 

1 No le abras el cajón a las tentaciones

No tengas en tu escritorio u oficina alimentos que no te convienen. Tú los conoces: galletas, dulces, donas, chocolates, jugos industrializados, etc. Cuando tengas hambre los buscarás ansiosamente para devorarlos propinándote un “atracón” de comida basura que no te conviene para nada.

2 Lleva lunch saludable

Cómprate una lonchera y recipientes pequeños que te gusten mucho para llevar tu lunch a la oficina. Elige recipientes de tamaño pequeño en donde pongas tu almuerzo y colaciones saludables para que no pases hambre entre comidas.

De esta manera podrás controlar el tamaño de las porciones y la preparación de tus alimentos. Esto te ayudará a llevar una dieta más sana y nutritiva que te deje satisfecho y con energía para seguir trabajando.

Seguramente habrás notado que cuando haces comidas muy copiosas, llena de grasas y con alto contenido de azúcar, regresas a tu escritorio todo atontado, con sueño y con ganas de que llegue la hora de la salida.

Una comida repleta de vegetales y comida viva con gran colorido, te proporciona todos los nutrientes que tu cuerpo requiere para continuar con la jornada laboral. Además te deja satisfecho para no necesitar del postre para llenarte o del café para despertarte y seguir con tus actividades.

¡Haz la prueba y comprueba que es sencillo comer sano en el trabajo!

3 Muévete más

Procura ser más activo, elige las escaleras en lugar del ascensor, camina hasta el lugar de tus compañeros, en vez de llamarles a su extensión. Toma pequecomer sano en el trabajoños descansos cada 2-3 horas para estirarte y relajarte.

Si es posible, haz un breve ejercicio de meditación si acaso encuentras un lugar con cierta privacidad (el automóvil puede ser un lugar ideal) para procurarte algunos minutos contigo mismo).

Está demostrado que el estrés nos conduce a comer en exceso y puede hacer que engordes.

4 Hidrátate

Ten a la mano una botella de agua de 1 litro cuando menos. Procura volver a llenarla al menos cada 3 horas y aprovecha para seguir moviéndote por la oficina. Olvídate de los refrescos (gaseosas) incluyendo los de dieta y “sin azúcar”. Está demostrado que los endulzantes sintéticos promueven el aumento de peso.

5 Come snacks saludables

Lleva contigo en el bolso, la mochila o ten siempre en tu cajón del escritorio, pequeños snacks saludables. Ejemplos: nueces, semillas de girasol o de calabaza, cacahuates naturales, arándanos, pasitas, frutas que no necesiten pelarse como manzanas, guayabas, ciruelas, duraznos, etc.

Estos alimentos son ideales para consumirse entre comidas ya que te aportan nutrientes, fibra y energía.  Son 100 % más saludables que los productos de la máquina vendedora. Solamente ten cuidado de no excederte en la cantidad, simplemente da pequeños bocaditos cuando tengas hambre y no cuando te sientas ansioso.

comer sano en el trabajo6 Haz mejores elecciones de comida

Procura comer la mayor parte del tiempo en la oficina si cuentas con comedor dentro de la empresa. De vez en cuando sal a comer a restaurantes o fondas con tus compañeros ¡Nada está prohibido! Pero no hagas la regla de salir a comer diario.

Ten en cuenta que vayas donde vayas, siempre hay opciones para comer sano en el trabajo. En cualquier lado puedes elegir alimentos saludables en la carta o menú. También puedes preguntar al mesero si te pueden preparar algo especial que quieras comer y que sea sano.

Una recomendación más para comer sano en el trabajo sería aplicar los siguientes 3 principios de la alimentación:

a) Elige los alimentos más nutritivos y saludables como sopas de verduras, ensaladas, pollo o pescado.

b) Escoge alimentos que estén preparados a la plancha, al vapor o guisados.

c) Determina la porción más adecuada para ti, o comparte algún plato con un compañero de trabajo. No tienes que acabarte el plato si ya estás satisfecho. No es de mala educación, como nos decía nuestra mamá o abuelita, dejar comida en el plato.

7 Camina después de la comida

Si tienes oportunidad de caminar algunos minutos después de la comida sería fantástico. Regresarás a tu lugar de trabajo cargado de energía para continuar tus labores. Por lo menos estira tus músculos y haz un par de respiraciones profundas para cargarte de energía.

8 Aprende a decir que NO

Siempre hay alguien en el trabajo que se empeña en que comas de más (quizá estaría feliz de que engordes). Cuando alguien te ofrezca algún alimento que no quieres comer, agradece su invitación y di algo como esto: “esa comida se ve deliciosa y espectacular, agradezco tu buena intención al querer compartirla conmigo, pero estoy controlando mis porciones, así que he decidido no comerlo de momento, porque no me conviene”  ¡Asunto arreglado! Todo mundo va a respetar tus desiciones si lo dices con firmeza y sin vacilar.

No te sientas comprometido a comer o beber lo que los compañeros de trabajo te inviten solo por pertenecer al grupo y no perder el status quo. Ama tu cuerpo y decide que no quieres comerlo, no porque no debes hacerlo, sino porque no quieres. 

9 Elige con quién te juntas

Finalmente, busca personas que tengan tus mismos valores y objetivos en relación al estilo de vida saludable. Haz equipo con ellos y promuevan torneos de actividades deportivas después de la oficina. Compartan información sobre noticias de nutrición y ejercicio físico, estrategias para generar hábitos saludables, recetas para comer sano en el trabajo, etc. Recuerda que te conviertes en la gente con la que más convives. Si te juntas con gente poco saludable, puedes convertirte en ellos. Así que, elige con quién quieres convivir y compartir tu tiempo.

10 Piensa primero en ti

Cada que resistas las tentaciones, las críticas y las bromas estarás librando una pequeñita batalla en tu interior. Esto te hará una persona más fuerte y más comprometida contigo y con tu salud. No dejes que el ambiente te influya para desviar o posponer la vida saludable que quieres para ti.

 

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Si tienes la fortuna de trabajar en una empresa que sí se preocupa por la salud de sus empleados, cuéntanos que tipo actividades e instalaciones ofrecen a sus colaboradores.

¡Hasta la pronto!

Con cariño,

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