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¿Sientes que no te puedes resistir la tentación de comer alimentos procesados?  ¿Eres de las que dicen «sólo voy a comer un chocolate» y terminas con el paquete entero? ¿Te sientes culpable por no poder resistirte?

Respira, tranquila.

No sólo se trata de tener fuerza de voluntad para evitar los alimentos procesados.

Hay muchos factores que hacen que comas y comas, sin parar. Muchos de esos factores escapan a tu voluntad y son invisibles para ti.

En este artículo vas a descubrir cómo la industria alimenticia ha secuestrado tu paladar. Se las ha ingeniado para que te vuelvas adicta a los alimentos procesados.

Y aquí te voy a explicar cómo lo hacen sin que te des cuenta. Y lo más importante, al final de artículo sabrás qué hacer para eliminar de tu vida los alimentos procesados que tanto daño te han causado.

 «A qué no puedes tomar solo una»…

«Se derrite en tu boca y no en tus manos»,

«Chocolates Larin, ricos de principio a fin»

Seguramente te acuerdas de esos eslogans con tonaditas pegajosas. No son frases inocentes. Están bien planeadas para despertar en ti un deseo:

El deseo de tomar SÓLO UNA PORCIÓN MÁSTe das cuenta de que eso no sucede. Te detienes hasta que ves el fondo de la bolsa.

Exactamente eso es lo que esperan que hagas los fabricantes de alimentos procesados, especialmente los que fabrican botanas, frituras, bollería y golosinas.

La industria de alimentos procesados gasta millones de dólares en la ingeniería de sus productos.

Emplea un ejército de científicos que van desde químicos, físicos, psicólogos e inclusive neurólogos, para diseñar colores, texturas y sabores para que simplemente no los puedas resistir

Si eres amante de los alimentos procesados tendrás tus favoritos. Estoy segura que piensas que no te puedes resistir a comerlos cuando los tienes enfrente (o tal vez no quieres).

Los términos técnicos «sensación bucal», «fuerza máximo por mordida» y «saciedad sensorial específica», seguramente no tienen ningún sentido para ti.

Para la industria de los alimentos procesados son variables comunes que se manipulan, se ajustan y se afinan hasta llegar al punto deseado.

Este punto es el consumo no razonado de productos. Eso quiere decir que ellos quieren que comas sin consciencia hasta sentirte súper llena.

 Este último concepto resulta vital ya que si tú como consumidor, sientes saciedad inmediata después de consumir una mínima cantidad de un producto, no lo consumirás en las cantidades deseadas por la industria alimentaria.

Obviamente eso está en contra de la metas de ventas de las empresas. Lo único que les interesa es tener ganancias y no les interesa proporcionarte un bocadito sano y sabroso.

Es por eso que buscan un sabor balanceado que no “sature” tus papilas gustativas. Ese sabor tampoco debe ser insípido como para que descienda tu interés por el producto. 

Así, después de una leve enchiladita vuelves a tomar otra pieza de la botana hasta que no queda más que una mancha naranja en tus dedos. En seguida surgirá un diálogo en tu cabeza que dice:

 ¡Ups, no debí acabarme todo, me siento culpable y con mil remordimientos!

 

La intensidad del sonido crujiente es otro factor que te engancha.

 

Una empresa de alimentos llevó a cabo un estudio que medía la percepción de los consumidores de acuerdo a la sonoridad que producía la degustación de las botanas. 

El ruido crocante producido al morder, llevó a los consumidores a percibir que las papas fritas eran ¡más frescas y crujientes, dependiendo del volumen del ruido producido al morderlas.

Pensemos en el efecto que tiene una fritura doradita y fresca contra una remojada y paliducha. Definitivamente la industria de comida chatarra sabe exactamente qué ofrecerte para que no dejes de comer y comer.

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La rapidez con que un alimento se derrite en la boca es también otro factor que condiciona la avidez de las personas por repetir las raciones. 

Cuando una golosina se derrite rápidamente en la boca, crea la sensación de densidad calórica desvaneciente”.

Este efecto engaña a tu cerebro haciéndolo creer que no has ingerido ninguna caloría.

Entre más fácil se disuelve un alimento en tu boca, mayor es la cantidad necesaria para que tu cerebro “crea” que has ingerido un número significativo de calorías. 

Es así como tomamos “puñitos” de dulces, chocolates y botanas suaves y cremosas sin poder parar, hasta estar físicamente hartos… o ¡hasta acabártelas! 

Han engañado a tu cerebro para que comas más allá de la cantidad de calorías razonables –o recomendadas- para mantenerte delgada y saludable. Comer alimentos altamente calóricos sin consciencia es uno de los peores malos hábitos que podrías tener.

Otro de los secretos malsanos de la industria alimenticia que fabrica alimentos procesados, te va a sorprender. 

¿Crees que las formas de las golosinas son aleatorias? Nada de eso. 

La industria alimenticia ha analizado meticulosamente la arquitectura de la boca y saben qué forma geométrica te hará comer más.

El Instituto de Investigaciones Nestlé examinó “los mecanismos de detección de la cavidad bucal”Tres años después lanzaron al mercado un chocolate con la forma basada en la geometría de la boca.

Cuando le das la mordida a la golosina se disuelve lentamente y permite que haya cierto espacio para que el aroma llene tu boca y se enriquezca la «experiencia sensorial”.

Este efecto te encanta los sentidos del tacto, del gusto y del olfato. Es tan potente que muy pocos se resisten a comer una golosina más.

¿Cuántas veces te ha pasado que dices nada más uno, y luego resulta que no puedes parar?

Justo está es la explicación del por qué no puedes parar.

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No es casualidad que la mayoría de los chocolates sean redondos u ovalados.

 El placer de comer un chocolate aumenta cuando la sensación para introducirlo a la boca es sencilla y sin esfuerzo.

Las figuras geométricas con ángulos puntiagudos no son nada populares. 

Es más fácil que una barra de chocolate permanezca inacabada que una caja o bolsa de chocolates con formas redondeadas.

¿Qué vas a hacer con esta información?

La intención de poder compartirte esta información, es que te des cuenta que hay intereses económicos muy potentes que hacen todo lo posible para que cada vez consumas más alimentos procesados.

Lamentablemente la ciencia está al servicio de estas empresas que invierten cantidades enormes de dinero en investigación.

Lo que estas empresas pretenden es que te vuelvas un consumidor que repite y que cada vez compra más cantidad de sus alimentos procesados.

Estas empresas no quieren que disfrutes el sabor de un alimento y te nutras. 

De hecho, la nutrición es lo que menos les importa.

Quieren que te conviertas en una adicta que cuando se siente triste, cansada, estresada, enojada, frustrada, recurra a una golosina para alegrar su vida.

Secuestrando tu paladar, ellos aseguran aumentar sus ventas.

 Ahora que entiendes que nos e trata de falta de fuerza de voluntad, sino de manipulación de la ingeniería de alimentos ¿qué vas a hacer?

 ¿Seguirás pensando que existen alimentos irresistibles a los que no puedes renunciar?

O ¿le pondrás cabeza a esta asunto de la adición a los alimentos procesados y dejarás de ser una esclava?

Estoy segura de que tomarás la decisión más inteligente.

Yo como consejera de salud y health coach de este blog, te recomiendo sustituir los alimentos procesados por comida real.

Mi interés genuino es que te vuelvas una persona saludable, libre de enfermedades y feliz.

Eso no significa que debas negarte el gusto de comer un bocadito sabroso de vez en cuando. 

De hecho, puedes hacer en casa las versiones de los alimentos que te gustan.

Esto siempre será más saludable que comprar los productos empaquetados en la máquina expendedora o en la tiendita de la esquina o en el OXXO.

¿Qué más sigue en tu aprendizaje de alimentos procesados?

 

La conexión entre las sensaciones que se dan en tu boca mientras consumes alimentos y las reacciones cerebrales que provocan, son el siguiente punto de análisis. 

Esto te lo explico en otro artículo que se llama: «¿La comida chatarra causa adición? Descubre si es mito o realidad.

Dale una leída a este último artículo, pues vas a aprender muchas cosas que no sabías que sucedían en tu cerebro mientras te comes tu golosina «irresistible».

Antes de que te vayas…

 

Déjame un comentario abajo. Quiero saber tu experiencia personal. Cuéntame qué sensaciones experimentas al comer alimentos procesados.

Y por favor, ayúdame a compartir este artículo en REDES SOCIALES. Es muy importante que mucha gente se entere de cómo están manipulando nuestro gusto para que consumamos más y más porquerías.

 

Referencias: Artículo “Food cravings engineered by industry: How Big Food keeps us eating through a combination of science and marketing” Escrito por Kelly Crowe, CBS News.

 

Para tu bien,

 

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