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Las grasas trans se encuentran en  los alimentos que se consumen con mayor frecuencia a diario. Es importante conocer de ellos para así poder tomar decisiones inteligentes al momento de comprar algún producto.

grasas trans Las palomitas de microondas están de luto. Las pizzas congeladas también. Sus inseparables compañeros, los aceites parcialmente hidrogenados, habrán de desaparecer de mesas y anaqueles en los Estados Unidos. El jueves 7 de noviembre del 2013, la F.D.A (Food and Drug Administration, análoga a la COFEPRIS en México) tomó la decisión de eliminar este aditivo de su lista de ingredientes seguros para consumo humano. Por otra parte, la Asociación Estadounidense del Corazón (American Heart Asociation) está de plácemes ya que se calcula que esta decisión evitará cerca de 20,000 infartos y 7,000 muertes atribuibles a la congestión arterial provocada por este ingrediente.

Posiblemente no está muy clara la trascendencia de esta decisión pero para que te des una idea, un poco de historia. Curiosamente, Paul Sabatier, quien descubrió el proceso por medio del cual el níquel es usado como catalizador para crear reacciones entre moléculas de hidrógeno y otros compuestos, que es la base del proceso de hidrogenación para crear las grasas trans, ganó el Premio Nobel de Química en 1912.

El proceso de hidrogenación permite transformar grasas líquidas en sustancias más espesas y sólidas que hace más fácil su manejo y transportación y que, además, permite que no se echen  a perder tan fácilmente.  Este producto, que bajo el nombre de Crisco ganó popularidad a principios del siglo pasado, resultó ser una alternativa más económica y práctica que otros productos grasos como la mantequilla.

La limitación de la mantequilla en Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial le dio un impulso adicional al uso de sustitutos con aceites hidrogenados tales como la margarina. Desde entonces este aditivo se volvió de uso común en los procesos de fabricación de alimentos procesados, restaurantes de comida rápida y las cocinas estadounidenses.

A partir de los ochentas, grupos de defensa de los consumidores y asociaciones médicas comenzaron a impulsar una disminución del consumo de grasas saturadas  – que son distintas a las grasas trans – por lo que el uso de los aceites parcialmente hidrogenados aumentó todavía más, sobre todo en las cadenas de comida rápida.

Ya en los noventa, enfocaron sus esfuerzos hacia la prohibición del uso de las grasas trans luego de que varios estudios indicaron que eran un factor innegable en el desarrollo de enfermedades cardíacas. La Organización Mundial de la Salud ha hecho un llamado insistente para su eliminación de la cadena de producción de alimentos.

A principio de este siglo la F.D.A. obligó a las compañías de alimentos estadounidenses a listar el contenido de grasas trans en sus etiquetas y muchas de ellas simplemente dejaron de usarlas.

A pesar de que numerosas compañías fabricantes de alimentos y cadenas de comida rápida han eliminado su uso todavía prevalece en la elaboración de algunos alimentos procesados tales como los betunes, los pays pre-empacados y los sustitutos de crema para café.

En México, a pesar del ataque aparentemente frontal en contra de los alimentos chatarra aún falta que la COFEPRIS tome una decisión de similares dimensiones. Por el momento solo hay normas de etiquetado y se ha permitido la auto-regulación de las empresas en cuestiones de publicidad.

Es por lo anterior que habrá que estar atentos a los ingredientes de los alimentos procesados y exigir que la información disponible sea clara y completa. Esperemos que la decisión de la F.D.A. marque una pauta en nuestro país para la eventual eliminación de este aditivo tan pernicioso.

Ahora que conocemos la realidad de las grasas trans – o los aceites parcialmente hidrogenados, que son lo mismo – creo que ni las palomitas ni el pay de limón del supermercado nos sabrán igual.

Sin duda sabemos que lo que hace a los productos que tengan un sabor más agradable es la grasa y es por lo mismo que se debe tener cuidado en el tipo y cantidad que consumimos. Es importante que conozcas cuales son los efectos negativos que aportan las grasas trans a nuestro organismo.

7 efectos negativos de las Grasas trans

  • Aumenta el riesgo de obesidad, síndrome metabólico, diabetes e hipertensión.
  • Puedes comenzar a formar y desarrollar hormonas defectuosas, lo que provoca que algunas reacciones en tu metabolismo no se lleven acabo de la manera correcta.
  • Alteran el metabolismo de las grasas y de las células grasas por lo que tu cuerpo no estará funcionando adecuadamente, si tienes un exceso en el consumo de grasas trans.
  • Incrementan los niveles de triglicéridos y colesterol LDL, lo que puede provocar que satures tus arterias y te lleven a un taponamiento de ellas y posteriormente a un infarto al corazón.
  • Disminuye la concentración de colesterol HDL, lo que disminuye un factor protector contra enfermedades del corazón.
  • Los vasos sanguíneos pueden llegar a dilatarse lo que va provocar que el flujo de la sangre tenga más dificultades para circular, resultando una presión alta o que algún vaso sanguíneo se rompa.
  • Si estas embarazada retrasa el crecimiento y desarrollo fetal.

¿Dónde encontramos las Grasas Trans? grasas trans

Las grasas trans las podemos encontrar en la margarina y productos que la contengan en su elaboración como son pastelillos, galletas, pastas y por supuesto en comida chatarra como hamburguesas, hot dogs, papas fritas, palomitas para microondas, snacks salados y en general aquellas comidas industrializadas o caseras que lleven un proceso previo de fritura.

Se debe tener cuidado en que la cantidad de grasas trans que consumimos sea nula o que no sobrepase los 2g /día que es la recomendación emitida por la OMS.

La comida casera puede llegar a contener estas grasas trans, si se utiliza el mismo aceite para freír diferentes alimentos varias veces, esto sucede debido a que el aceite se calienta una y otra vez generando cambios en su estructura química, cambiando de ser un aceite común a ser un aceite cero saludable.

Puedes sustituir el uso de margarinas y mantequilla, que como ya sabes contienen un alto contenido de grasas trans por  aceite de girasol, aguacate o maíz. Si fuera posible puedes eliminar todos estos productos y preferir preparaciones que no las incluyan en sus ingredientes, preparaciones a la plancha y de cocción son  formas de preparación 100% saludables.

grasas trans Es importante que sepas identificar las grasas trans como ingrediente en las etiquetas nutrimentales de los productos que consumes. Tienes que leer la parte de información nutricional en la etiqueta y poner atención en el apartado de grasas trans y verificar que no pase del 20%.

No todas las grasas son malas, existen alimentos que nos aportan grasas saludables  como lo son las oleaginosas, por ejemplo almendras, nueces, cacahuates que ademas de aportarnos vitaminas, minerales y grasas saludables, alto contenido de proteína. Estas oleaginosas pueden ser una buena opción de snack.

Existe un gran número de evidencia procedente de organizaciones serias las cuales mencionan el gran potencial de riesgo que tiene  el consumo de grasas trans, por lo que es importante que cuides no consumir  alimentos chatarras y fritos o limitarlos de tal manera que reduzcas el riesgo de padecer enfermedades del corazón y otras asociadas a defectos en el funcionamiento de tú metabolismo.

Tu compañera de éxitos,

.

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