Muchas de nosotras, estamos batallando para tener una mejor salud en la mediana edad. El primer paso para alcanzar el bienestar es saber escuchar las señales de tu cuerpo. Necesitas comprender qué te está diciendo de acuerdo a lo que estás sintiendo internamente. Después de escuchar, simplemente obedece a tu cuerpo y dale lo que necesita.

Cada vez que he ignorado las señales de mi cuerpo, he caído enferma. Recuerdo que el año pasado me enfermé de laringitis. Se me cerró tanto la garganta que no pude hablar en una semana. Estuve reflexionando por días qué cosa quería “gritar” y no podía. De repente sucedió algo sorprendente. Recibí un mensaje que me decía que renunciara a mi puesto de trabajo para dedicarme a lo que realmente amo.

Yo pensaba que si renunciaba iba a traicionar a mi socio y por eso me lo estaba callando. Me armé de valor y renuncié para dedicarme a lo que me apasiona: Influir en la vida de las mujeres para que puedan gozar de una mejor calidad de vida en sus años de madurez. Sin duda fue una de las decisiones más importantes de mi vida y todo se acomodó mejor de lo que esperaba.

Es increíble cómo tu cuerpo te lleva a extremo de enfermedad o malestar para que te des cuenta de que necesitas expresarte, descansar, relajarte o divertirte.

Después de esta experiencia me dije a mí misma: “obedece a tu cuerpo siempre que esté llamando tu atención, aunque tenga maneras poco agradables de decirte las cosas”. Tu cuerpo siempre tiene una buena intención y necesitas escucharlo.

Cada vez que sientes cansancio sin causa aparente, hambre, aunque acabes de comer, dolor de cabeza, dificultad para moverte, etc., es una llamada de atención para mirar dentro de ti y descifrar lo que tu cuerpo te está pidiendo a gritos.

Pon atención a estos mensajes y obedece a tu cuerpo

Aquí hay algunas formas en las que puedes seguir aprendiendo acerca de cómo escuchar a tu cuerpo. Recuerda “obedece a tu cuerpo”, es el mejor consejo que puedes tomar en este momento.

Escucha a tu sistema digestivo

Tu sistema digestivo no es solo el sitio en el que se absorben los nutrientes de los alimentos, sino que también es el sistema que utiliza tu cuerpo para protegerse de los agentes patógenos. Contiene muchas células de defensa y bacterias benéficas, por lo que debes tratarlo con el cuidado que requiere. Esto significa prestar atención a los episodios de diarrea que pueden despojar al colon de bacterias protectoras. Estreñimiento e indigestión por estar bajo un exceso de estrés o comer alimentos equivocados.

Puedes cuidar tu sistema digestivo comiendo alimentos saludables y una buena cantidad de fibra. Además, tomar probióticos puede ayudarte a recargar el intestino con buenas bacterias. Los probióticos se pueden tomar al comer yogur natural con cultivos vivos o al comer alimentos fermentados como el chucrut, kimchi y kefir.

Si no puedes obtener probióticos de los alimentos que consumes, puedes comprar un suplemento en la farmacia o en línea.

Escucha a tu sistema cardiovascular

Esto significa vigilar tu presión arterial y pulso con cuidado. Si estás inactiva, tienes antecedentes familiares de presión arterial alta, padeces sobrepeso o diabetes, es posible que tengas hipertensión y no lo sepas. Esto significa que si existe alguno de estos antecedentes tienes que vigilar tu presión sanguínea frecuentemente, junto con tu médico. Él te indicará si debes tomar algún medicamento y te recomendará hacer algunos ajustes a tu alimentación y estilo de vida para recuperar tu bienestar y evitar complicaciones.

El ejercicio puede hacer que tu corazón funcione mejor y reducirá tu pulso a niveles normales. Obedece a tu cuerpo y cuida tu salud.

Escucha y respeta los signos de estrés y fatiga

¿Te sientes cansada, pero sigues esforzándote más allá de tus límites? ¿Estás luchando contra la fatiga de forma regular, en lugar de tomarte el tiempo para descansar y rejuvenecer? La fatiga y la baja energía son mensajeros que está enviando tu cuerpo para informarte que necesitas descansar y relajarte. No esperes a sentirte rota y quemada para actuar. Obedece a tu cuerpo.

¿Estás ignorando la ansiedad, en lugar de buscar eliminar sus fuentes y reducir los niveles de estrés? El estrés mata, y tú eres la única que puede reducir su carga en tu cuerpo, mente y espíritu. Las mejores formas de combatir el estrés y su impacto son el Tai Chi, la meditación, el yoga, tomar vacaciones regularmente y tener sexo de buena calidad.

Observa tu peso

Puedes escuchar a tu cuerpo cada vez que te pones una ropa o te subes a la báscula. ¿Te queda bien tu ropa? ¿Se está volviendo demasiado floja tu ropa o se ajusta cómodamente? Si notas que estás perdiendo mucho peso o acumulando kilos de más sin razón aparente algo está pasando dentro de ti. Los cambios en el peso pueden deberse a un estrés intenso, una enfermedad seria o a no estar comiendo de manera saludable.

La buena salud proviene de comer una dieta balanceada de frutas, vegetales, granos integrales y proteínas de alto valor biológico. Esto significa evitar alimentos procesados ​​como galletas, pasteles, comidas listas para el microondas y dulces, todos los cuales tienen un exceso de calorías y conservadores que no son saludables para nadie.

Comer muy poco también puede afectar tu salud. Cuando comes menos de lo que tu cuerpo requiere, puedes sufrir la falta de nutrientes adecuados. Al carecer de los nutrientes adecuados, tu cuerpo no va a funcionar correctamente y puedes enfermarte por la falta de nutrientes para mantener fuerte tu sistema inmunológico.

Tip de acción:

Obedece a tu cuerpo. Cuando estableces una conexión fuerte con él estás abriendo la puerta a la curación y a una forma excelente de conocerte a ti misma y volverte la experta en tu cuerpo.

La mejor forma de hacerlo es tomar una posición cómoda, cerrar los ojos, enfocarte en tu respiración y cuando logres un estado de conexión contigo misma hazte la siguiente pregunta: “¿Qué estás tratando de decirme con este dolor, molestia o enfermedad? En seguida deja que vengan a ti los mensajes. No los juzgues, solo escúchalos y analiza si pueden tener una relación con lo que está experimentando tu cuerpo. Cuando tengas las respuestas simplemente obedece a tu cuerpo y dale lo que necesita para regresar al balance.

Antes de despedirme quiero que recuerdes la última vez que te enfermaste ¿Qué cosa quería decirte tu cuerpo? ¿Le hiciste caso? ¿Cómo se resolvió esa situación? Comparte en los comentarios tu experiencia…

Diana Alva es Health Coach, Entrenadora, Conferencista, Escritora y apasionada en ayudar a las mujeres maduras a liberarse del miedo a envejecer a través de sanar su relación con el espejo. Al aplicar los tres sencillos pasos de su libro “Diosas en el espejo”: 1. Reconecta, 2. Remueve y 3. Rejuvenece, puedes sentirte fabulosa y verte radiante a cualquier edad. Envejecer no debería ser visto como un proceso decadente, sino como un privilegio que no todas tienen la suerte de vivir. Conoce el libro “Diosas en el espejo” aquí:

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