¿De qué edad te sientes?

*Transcripción del video*

¿Conoces a alguien que cronológicamente se encuentra en su tercera edad, pero cuya apariencia física, actitud y postura hace que parezca décadas más joven de lo que indicaría su acta de nacimiento? Por otro lado, seguramente conoces a alguien que tiene entre 40 y 50 años que parece estar listo para la jubilación y para sacar su tarjeta del INAPAM (apoyo a los adultos de la tercera edad).

¿Qué hace la diferencia entre estas dos personas?

Muchas personas están pasando por alto el poder de la mente cuando se trata del proceso de envejecimiento. Aquellos que continúan llevando vidas activas con mucho contacto social y estrechas relaciones afectivas con sus seres queridos y amigos, a menudo tienen la mentalidad de que aún son muy jóvenes. Participan en deportes, van a bailar, tienen sexo, comen fuera y disfrutan de sus cuerpos mucho después de que otros se han rendido.

La actitud es todo a la hora de envejecer

Conozco muchas mujeres que pasando la frontera de los 40 se sienten viejas. Usan frases como “a mi edad”, “eso ya no lo puedo hacer”, “ya se me pasó el tren”, “ya no estoy para eso”, etc. Esa mentalidad hace que el cuerpo y la mente comiencen a envejecer, no por el paso del tiempo, sino por la forma en la que se comportan.

Estas mujeres tienden a rechazar las oportunidades de hacer más actividad física y social, se vuelven sedentarias o y dejan de desafiar su mente. Cuando esto sucede, de verdad pierdes lo que no usas y envejeces física y mentalmente mucho más rápido que aquellas que mantienen la actividad física, siguen aprendiendo y son sociales hasta la edad en que muchas otras se sienten demasiado mayores para participar en estas actividades.

¿Cómo logras tener una mentalidad joven otra vez?

Nunca es demasiado tarde para hacer algo. Primero necesitas reconocer que la edad es solo un número y que hay personas mucho mayores que tú que están haciendo cosas sin dificultad, que la sociedad las considera “demasiado atrevidas” para ellas. Mira a las mujeres que parecen y se ven más jóvenes de lo que dirían sus años.

Estas son personas que se han negado a sentirse de acuerdo a su fecha de cumpleaños. Continúan participando en actividades juveniles, teniendo en cuenta que el cuidado de su cuerpo tiene prioridad sobre todo lo demás. Están mentalmente en estado de alerta, tienen curiosidad por la vida y no han dejado de probar cosas nuevas y excitantes. Compara a estas mujeres con otras que se quejan crónicamente de achaques y dolores, evitan las actividades divertidas y desafiantes, y prefieren ser sedentarias en lugar de más activas.

Pueden ser mujeres que piensan que son demasiado mayores para abandonar los malos hábitos que contribuyen al proceso de envejecimiento, como fumar y comer comida basura, y han abandonado el cuidado meticuloso de sus cuerpos que se necesita para verse y sentirse joven a cualquier edad.

¿Qué tipo de mujer quieres ser tú?

La diferencia realmente está en tu forma de pensar. Si decides que tu cuerpo es un templo y continúas cuidándolo, desafiándolo y respetándolo, no tendrás dificultad para verte joven y vibrante en todas tus etapas. El riesgo de enfermedades estresantes de la vida será menor y te sentirás menos estresada en la vida cuando te consideras a ti misma como una Diosa fuerte y fabulosa.

Si en cambio temes tus cumpleaños, odias tus arrugas y ves el paso de los años como un año más cercano a la muerte, tu motivación y determinación para sentirte joven se verán disminuidas. Reflejarás esa forma de pensar en la manera en que te presentas a los demás.

Si sus antepasados ​​vivieron vidas largas y saludables, es probable que tú también lo lograres ¿Por qué no ajustar tu mentalidad para verte y sentirte más joven? Incluso si sus antepasados ​​no vivieron vidas largas y saludables, sabe que los avances médicos que se centran en la prevención y el tratamiento de las enfermedades crónicas están de tu lado para que puedas continuar sintiéndote y joven, incluso hasta bien entrada la vejez.

Nunca olvides que tu edad es solo un número, y no dicta, “cómo te deberías sentir” o “cómo deberías actuar” a los 50, 60 o incluso a los 90. ¡Decide verte con los ojos de una Diosa sin edad y sin tiempo! Diana Alva.

Diana Alva es Health Coach, Entrenadora, Conferencista, Escritora y apasionada en ayudar a las mujeres maduras a liberarse del miedo a envejecer a través de sanar su relación con el espejo. Al aplicar los tres sencillos pasos de su libro “Diosas en el espejo”: 1. Reconecta, 2. Remueve y 3. Rejuvenece, puedes sentirte fabulosa y verte radiante a cualquier edad. Envejecer no debería ser visto como un proceso decadente, sino como un privilegio que no todas tienen la suerte de vivir. Conoce el libro “Diosas en el espejo” aquí:

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