¿Ansiedad por la comida? Eso me pregunté un día en el que me di cuenta que estaba anhelando desesperadamente unas donas con chocolate. No quería aceptar que algo incómodo dentro de mí estaba sucediendo y por supuesto, no lo quería aceptar.

Déjame contarte una pequeña historia de mí. Hace unos años padecí muchos antojos, no precisamente por comida saludable como podrás darte cuenta. En particular, se me antojaban las frituras, bollería y rollos de chocolate empacados. Para mí esos alimentos, más bien hoy digo productos pues no los metería en la categoría de alimentos, me proporcionaban una sensación de bienestar y placer inmediato. Pero, cuando terminaba de darme mi atracón, inmediatamente empezaba a sentirme culpable, gorda e infeliz.

Estoy completamente segura que esa ansiedad por la comida que me estaba afectando, le sucede a un gran número de personas, en especial a muchas mujeres y por eso quiero compartirte la forma en la que pude superarla.

Es probable que este artículo sea más extenso de lo que normalmente suelo escribir, pero te garantizo que si me acompañas hasta el final vas a descubrir muchas cosas valiosas de ti que no sabías que tenías y vas a aprender varias recomendaciones prácticas para liberar la ansiedad por la comida. Eso te llevará a generar una estrategia para bajar de peso o mantenerte de una manera saludable. Descubrirás que es más sencillo que los resultados se mantengan a largo plazo cuando trabajas en conocer las causas de lo que te está sucediendo y pones el remedio adecuado para solucionarlo.

En mis tiempos de más juventud solía comer en el área de comida rápida de las plazas comerciales cercanas a mi trabajo. Con mucha frecuencia, mis amigas y yo, comprábamos hamburguesas con papas y refresco extra-jumbo, pizzas, comida china, tacos y tortas. En incontables ocasiones regresábamos a la oficina con una sensación muy incómoda por haber comido en exceso y comida de muy baja calidad. Yo recurría casi siempre al doble shot de café expreso cargado de cafeína para salvar la tarde, ya que si no lo hacía, con seguridad mi jefe se daría cuenta de mi falta de energía para trabajar y concentrarme en los deberes.

Lo peor de la tarde era que casi a la misma hora todos los días, y cuando más agobiada estaba por el trabajo, sentía una ansiedad incontrolable por comer un paquete de cazares y otro de choco roles que vendían en las máquinas expendedoras. Después de lidiar con mi angelito y mi diablito terminaba sucumbiendo a los fuertes antojos que me poseían y me los comía a ambos sin importarme nada. Mientras los disfrutaba, sentía una placentera sensación de bienestar, de seguridad y un sentimiento como de estar en casa. Lo malo es que me duraba poco el gusto, porque pronto me entraba un sentimiento horrible de culpabilidad y soledad muy fuerte.ansiedad por la comida 1

Mientras lees mi historia quizá te sientes identificada y recuerdas las veces que te ha pasado algo similar. Sientes que estás fuera de control y eso te hace pensar que eres una persona débil de carácter y que no tienes voluntad para rechazar la comida que no es buena para ti. A medida que repites esta experiencia vas perdiendo más y más autoestima y sientes que quizá esa sea la razón por la que has subido de peso, estás sola y no tienes el éxito que quisieras en tu vida y en tu carrera.

Es duro, lo sé bien… Esos malos hábitos me llevaron a ganar 10 kilos de sobrepeso.

Las personas que hemos tenido sobrepeso sabemos que es probable que no te contraten para un puesto donde la buena presencia es importante. También sabemos que si tienes sobrepeso y eres mujer, hay una gran probabilidad de que no aceptes tu cuerpo y tomes la salida por la puerta falsa probando las dietas de moda y buscando soluciones “mágicas” para deshacerte de la grasa. Eso sin contar que con el sobrepeso tienes riesgo de sufrir enfermedades serias como la diabetes, hipertensión y ataques al corazón.

Todo este tipo de situaciones nos generan sufrimiento y ese dolor es el estímulo que se dispara para recurrir a comer nuevamente por ansiedad. Es un círculo vicioso que sientes que no tiene salida…

En esos tiempos cuando fui a consultar a mi médico me dijo: si no tomas acción hoy y haces algo por tu salud inmediatamente, las consecuencias van a ser muy costosas. Una de las cosas que me recalcó fue: “si no controlas tu ansiedad por la comida y cambias tus hábitos de alimentación vas a seguir ganando peso lo que significa que tienes una alta probabilidad de padecer diabetes y eso realmente significa que tu vida nunca volverá a ser la misma”. Glup, fueron las palabras más duras que escuché de mi médico y eso realmente me asustó, pero hoy le agradezco haberme hablado así de duro.

Al salir del consultorio decidí que no quería seguir así y empecé a tomar consciencia de que no se trataba solo de resolver la ansiedad por la comida, sino que mis malos hábitos estaban arruinando mi salud y debía cambiar mi forma de alimentarme para poner fin a este sufrimiento.

Como yo trabajaba en aquellos tiempos en un laboratorio farmacéutico aprendí que una persona que desarrolla la diabetes en su edad adulta tiene que gastar mucho dinero en consultas médicas, medicinas y otras cosas necesarias para mantenerse bajo control. Imagínate que una persona que tiene 40 años y que le diagnostican diabetes por no llevar un estilo de vida saludable, gasta un aproximado de $200 dólares por mes, al año son $2,400 dólares y si tomamos en cuenta la esperanza de vida actual, esa persona termina pagando casi $100,000 dólares al final de su vida. ¡Eso es una fortuna y créeme, no es una inversión, es un gasto!

¡Las enfermedades son los intereses por los antojos y los placeres de la vida!

Pero tú no tienes que llegar a esa lamentable situación porque al tomar control sobre tu forma de comer y hacer los ajustes necesarios en tu estilo de vida, puedes convertirte en una persona saludable y eliminar por completo el riesgo de ser víctima de estas enfermedades tan serias.

La clave está en actuar ahora.

Cambiar tus hábitos es como si compraras un seguro de salud que te va a ahorrar muchos miles de dólares y un gran sufrimiento en el proceso. Piensa que cada vez que comes una ensalada saludable, vas al parque y haces ejercicio, bebes agua, tienes buenas emociones y te relajas, es como si estuvieras depositando mucho saldo a esa cuenta de inversión en salud y que es muy poco probable que una enfermedad te saque de balance.

Yo he pasado por un proceso muy interesante al controlar mi ansiedad por la comida y cambiar mis hábitos. Mi nuevo estilo de vida me han hecho perder esos 10 kilos de grasa que acumulé en el pasado. No fue fácil, tuve que trabajar en mis emociones y en cambiar las conductas que no me ayudaban.

Hoy quiero ayudarte a descubrir las razones por las cuales tienes ansiedad por la comida y te voy a dar mis mejores recomendaciones para que no tengas el destino de las personas que están padeciendo las consecuencias de no cuidarse. Pon atención a las siguientes recomendaciones porque eso te va a dar entendimiento del por qué tienes antojos y ansiedad por la comida, eso te ayudará a contar con más herramientas para cambiar tu alimentación y tu estilo de vida.

Si pones en práctica mis recomendaciones tu vida va a cambiar y podrás gozar de una salud extraordinaria, te sentirás muy feliz cuando por fin te subes a la báscula y marca en el número que te habías puesto como meta, sientes cómo te invade una sensación de orgullo por haber hecho este gran esfuerzo por ti misma y por la gente que más amas.

Ansiedad por la comida, la clave para superarla

 

Las respuestas a la preguntas ¿Por qué tengo ansiedad por la comida? y ¿Por qué se me antoja el pan, las donas y el ansiedad por la comida 2chocolate? Es casi siempre porque tu cuerpo está en un ESTADO DE MALNUTRICIÓN, sobre todo cuando se trata de minerales, vitaminas y otros nutrientes esenciales. La ansiedad por la comida, en especial por el chocolate, es a menudo una necesidad de magnesio (un mineral muy escaso en la dieta de comida rápida), debido a que el grano de cacao con el que se hace el chocolate es naturalmente alto en magnesio. Lo que significa que cuando tienes una fuerte ansiedad por el chocolate, ¡tu cuerpo te está diciendo come más magnesio, dame lo que necesito!

¿Ves cómo ahora tiene sentido? No se trata de que eres una persona golosa. La ansiedad por la comida, y en especial por alimentos muy específicos, se debe a algún des-balance nutricional y no a tu falta de control como pensabas.

Los deseos incontrolables por los alimentos ricos en carbohidratos como panes, galletas, pasteles, helados, etc. significan a menudo un deseo de otras vitaminas y minerales, también. Tu cerebro te “ordena” que comas esos alimentos hasta que acumules la suficiente cantidad de esos nutrientes que está necesitando para satisfacer sus necesidades.

Esto significa que mientras peor te alimentas con harinas, más vas a ansiar la comida que te engorda.

Todas las personas que descuidan su alimentación y que sus comidas suelen basarse en alimentos procesados, altamente cocinados, repletos de grasa y carbohidratos de mala calidad, como la comida rápida o basura, terminarán teniendo antojos y sintiéndose culpables por no poderse controlar.

Ahora, cabe la pregunta ¿Por qué estoy mal nutrido si como de más y en mi cuerpo se encuentra almacenada una gran reserva de energía en mis caderas?

La respuesta a esta pregunta es muy sencilla. Las personas que comen alimentos procesados de manera rutinaria tienen muchas carencias de nutrientes ya que el proceso de fabricación de esos productos alimenticios les quita la mayoría de los nutrientes valiosos. Te pongo un ejemplo, un grano de trigo entero contiene buenos niveles de magnesio, grasas saludables y una gran gama de vitaminas y minerales, pero el proceso de refinamiento le quita el 98 % de sus valiosos nutrientes originales.

Esos nutrientes esenciales se encuentran en la cascarita, en la capa más externa del grano y al someterse al proceso del pulido o refinamiento pierden casi todas sus propiedades nutricionales y solo te comes los almidones. Ahora ya sabes por qué siempre te he recomendado: “come ALIMENTOS INTEGRALES”. Aprende más de los carbohidratos AQUI

La siguiente pregunta es ¿Qué hago si sufro constantemente de ansiedad por la comida y eso no me permite bajar de peso?

Este es un mensaje importante si quieres tener éxito en el control de tu apetito voraz, pon mucha atención: el primer paso es mejorar la forma en la que te alimentas. A continuación voy a darte recomendaciones muy valiosas para aumentar extraordinariamente la calidad en tu alimentación, recuerda, la clave está en actuar inmediatamente.

11 recomendaciones para dejar de tener ansiedad por la comida

 

1. Come una amplia gama de vegetales en tus comidas, de todos colores, olores y texturas, de preferencia crudos. Los vegetales son una fuente extraordinaria de muchas vitaminas, minerales y fito-químicos que a tu cuerpo le hacen falta. Los jugos verdes, las ensaladas y los licuados verdes son una excelente opción para incrementar tu consumo de verdes todos los días.

 

2. Come lo más natural, como sea posible. Prefiere alimentos naturales preparados de forma casera, sin químicos y aditivos artificiales, eso te asegura darle a tu cuerpo una excelente nutrición. Recuerda comer mínimamente o excluir de tu alimentación todo lo que tu abuela hace 70 años no reconocería como alimentos, eso incluye la catsup, los aderezos envasados, los panes blancos de caja, la margarina, las donas, etc.

 

3. Come fruta entera y no su jugo. La fruta también aporta muchos nutrientes y te da la cantidad de azúcar y dulzor que necesitas de forma saludable cuando la comes con moderación y entera. No es lo mismo una naranja entera que el jugo de una naranja, ya que a este último se le ha retirado la fibra tan necesaria para controlar la velocidad con la que el azúcar llegará a tu sangre y además la fibra es excelente para activar todo tu sistema digestivo para que no sufras de estreñimiento o tránsito intestinal lento. ¿Tiene sentido verdad?

 

4. Incluye super-alimentos en tus comidas. Se conocen como súper alimentos a aquellos alimentos que tienen propiedades nutricionales extraordinarias y superiores a los alimentos comunes. Se reconocen también como alimentos de alta densidad ya que una onza de estos alimentos podría tener la misma cantidad de nutrientes específicos que una comida completa. En este grupo tenemos a la espirulina, semillas de chía, linaza, nueces, salvado de avena, amaranto, quinoa, cacao crudo, bayas de goji, polen, maca, hemp, algas y muchas hierbas y raíces que sobresalen por su contenido en varios nutrimentos y que en muchos casos además tienen propiedades curativas y purificadoras.ansiedad por la comida 3

 

5. Toma un multivitamínico. Si sientes que tu alimentación no es suficiente para satisfacer las necesidades de tu cuerpo, una buena idea es suplementarte con vitaminas y minerales obtenidas de fuentes naturales. No recomiendo las formas sintéticas, producidas en el laboratorio de forma artificial, ya que el cuerpo no puede absorberlas de igual manera que las fuentes naturales, pues no las reconoce y algunas de ellas podrían ser incluso tóxicas para el cuerpo. Infórmate acerca de marcas que usen ingredientes naturales y que no contengan ingredientes Genéticamente Modificados (GMOs).

 

6. Crea un ambiente ácido para la buena absorción de minerales. Los minerales se absorben mejor cuando el ph del estómago es ácido, así que tomar agua con una cucharadita de vinagre de manzana antes de los alimentos ayudará a crear esas condiciones propicias para el mejor aprovechamiento de los nutrientes. Por favor considera la posibilidad de eliminar los antiácidos para mejorar tu digestión ya que éstos definitivamente bloquean la absorción de minerales muy importantes para tu salud.

 

7. Elimina los productos negativos de tu alimentación. Algunos alimentos o productos realmente “roban” los nutrientes de tu cuerpo ya que para procesarlos tu cuerpo necesita emplear sustancias valiosas como vitaminas, minerales, proteínas, etc. y lejos de aportarte algún beneficio cuando los consumes, hacen trabajar inútilmente a tu cuerpo. Me estoy refiriendo particularmente a los productos elaborados con azúcar y jarabe de maíz de alta fructosa (corn syrup hight fructose) que se encuentran en los refrescos, jugos envasados, cereales para el desayuno, yogurt de “frutas”, frappuccinos con crema batida, panes dulces, mermeladas, y casi en cualquier alimento dulce que esté empacado o procesado.

Estos azúcares simples en realidad requieren más nutrientes para procesar lo que ofrecen. De hecho “chupan” las vitaminas y minerales de tu cuerpo a medida que se procesan y se eliminan sus sustancias de deshecho. Una persona que tiene éxito en su propósito de perder peso y manejar su ansiedad por la comida, deja de consumir productos negativos y bebidas azucaradas, incluyendo el café con crema batida, recuerda la clave está en tomar acción.ansiedad por la comida 4

 

8. Evita a toda costa los alimentos fritos. Estos alimentos contienen sustancias químicas cancerígenas, como la acrilamida y generan radicales libres que aceleran el proceso del envejecimiento y generan inflamación en tu cuerpo. Uffff, sí todo eso. Cuando comes fritos tu cuerpo debe defenderse de ellos con el uso de sus valiosos nutrientes. Lo mejor es no comer nada que haya sido horneado o frito a temperaturas muy altas y donde se hayan usado aceites vegetales corrientes (maíz, canola, cartamo, girasol, algodón, soya). Ejemplos: papas fritas, plátanos fritos, galletas, y casi cualquier tipo de productos horneados.

Una recomendación muy personal: no comas nada frito fuera de tu casa, los restaurantes no cambian el aceite con frecuencia para bajar costos. No quieres comer unas papas que han sido fritas en petróleo ¿verdad? Si de vez en cuando quieres comer algo frito, cocínalo en casa con aceite de coco a FUEGO MUY BAJO. Esa es la forma más saludable de comer fritos.

 

9. Trabaja poco a poco con tus malos hábitos. Es probable que no estés preparada para eliminar de tajo todos tus malos hábitos alimenticios y de un día para otro puedas cambiar radicalmente tu alimentación y volverte una persona súper saludable- Pero, ten en cuenta que si cada semana trabajas sobre un mal hábito y te mantienes así, al año estarías eliminando 52 malos hábitos. Lo que sin duda va a cambiarte la vida. Pensar en grande y actuar en pequeño es una estrategia que funciona y realmente funciona para eliminar la ansiedad por la comida. Recuerda que es mejor dar pequeños pasitos en una dirección específica que correr un maratón sin preparación física y quedarte en el kilómetro número 2.

 

10. Realiza ejercicio frecuentemente. El ejercicio físico es un componente necesario de cualquier programa para estar en forma y saludable y ayuda de forma increíble a manejar la ansiedad por la comida. No existe tal cosa como estar en forma y saludable sin hacer ejercicio. Si algún método te promete resultados sin hacer ejercicio, definitivamente duda y cuestiónalo. Si deseas estar delgada, en forma y saludable, haz ejercicio, aunque sea camina tres veces a la semana durante 40 minutos. Eso es mucho mejor que estar sentada en el sofá viendo la televisión o hablando por teléfono por horas.

El ejercicio y la alimentación son las pieza que faltan en el rompecabezas de salud y simplemente deben estar presentes para que seas una persona saludable y dejes de tener ansiedad por la comida.

 

11. Bebe mucha agua natural. La mayoría de las personas están crónicamente deshidratadas, no tienen suficiente agua y no se atreven a beber más ya que posiblemente crean que van a pesar más en la báscula. Sin embargo, tu cuerpo se compone del 70 por ciento de agua, y el agua es necesaria para metabolizar la grasa y eliminar toxinas. La mayoría de la gente necesita más agua, no menos agua. En su lugar, están bebiendo sustancias diuréticas como refrescos, tés, cervezas y café, que eliminan el agua del cuerpo.deshidratación-300x204

Bebe toda el agua que quieras, y probablemente un poco más. También hay otra razón muy importante para hidratarte con agua y es que la deshidratación se confunde con hambre, y podrías estar comiendo para calmar esa sensación pero en realidad lo que tu cuerpo necesita es agua. Así que antes de hincarle el diente a los antojos, bebe un par de vasos de agua, con seguridad vas a sorprenderte que no estás tan hambrienta y ansiosa como creías. Esta sencilla estrategia te ayudará a tomar control sobre tu alimentación y a manejar la ansiedad por la comida.

 

Finalmente considera que tu apetito desmedido no causa tu problema de sobrepeso, sino que es un síntoma subyacente, es la punta del iceberg. Para apagar tu apetito voraz y conseguir tus metas de salud y peso adecuado se necesita profundizar en el problema, aquí será necesario analizar otros factores como la forma en la que manejas tus emociones y el estrés, cómo son tus relaciones, qué tan satisfecha estás con tu vida profesional y personal, etc.

Todos estos son alimentos para tu alma y espíritu, así que para tratar el problema de la ansiedad y los antojos necesitas resolver lo que hay en las profundidades del océano. Quizás descubras que éste es el camino para conocerte y reinventarte para que accedas a la vida que realmente quieres. Para saber más como se relacionan tus emociones con los antojos Lee el artículo “Cómo tus emociones afectan tu forma de comer”.

Aquí la pregunta es ¿qué tan comprometida estás con tomar responsabilidad y cambiar tu vida? Recuerda que hay personas que necesitan ayuda para alcanzar resultados extraordinarios y por eso te recomiendo que te mantengas conectada conmigo a través de mi blog y en redes sociales. Tener alguien que te entiende y te motiva es genial. De vez en cuando necesitas a un mentor que te impulse a salir de la zona de confort y te ayude a mantenerte motivada para realmente obtener la vida que mereces. ¿Cuánto vale para ti eso?

Como te lo he venido mencionando, la clave está en actuar rápido, la gente que decide pronto y no cambia sus decisiones con frecuencia, es la gente más exitosa y alcanza lo que quiere.

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Diana Alva es Health Coach, Entrenadora, Conferencista, Escritora y apasionada en ayudar a las mujeres maduras a liberarse del miedo a envejecer a través de sanar su relación con el espejo. Al aplicar los tres sencillos pasos de su libro “Diosas en el espejo”: 1. Reconecta, 2. Remueve y 3. Rejuvenece, puedes sentirte fabulosa y verte radiante a cualquier edad. Envejecer no debería ser visto como un proceso decadente, sino como un privilegio que no todas tienen la suerte de vivir. Conoce el libro “Diosas en el espejo” aquí:

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